Productos
La pasta puede proporcionar los nutrientes necesarios que su organismo necesita como parte de una dieta equilibrada.
Es la forma perfecta de disfrutar de verduras frescas, pescado y carne (5 al día o el equivalente en cada país).
Las ventajas de la pasta desde el punto de vista nutricional son:
• ENERGÍA DE ACCIÓN PROLONGADA: La pasta es una excelente fuente de carbohidratos complejos, que proporcionan una liberación de energía lenta que le acompañará durante todo el día.
• BAJO CONTENIDO EN SODIO Y SIN COLESTEROL: La pasta tiene un contenido en sodio muy bajo y puede proporcionar nutrientes importantes, entre los que se incluyen el hierro y varias vitaminas B. La pasta de trigo entero puede proporcionar hasta el 25 % de la fibra diaria necesaria en cada ración de una taza.
• ÁCIDO FÓLICO: La pasta está enriquecida con ácido fólico, que presenta una serie de ventajas añadidas durante el embarazo.
• IG BAJO: La pasta tiene un índice glucémico (IG) bajo, por lo que no produce un aumento rápido de los niveles de glucosa en sangre. En ocasiones, la glucosa en sangre recibe el nombre de «azúcar» en sangre.
El producto y el embalaje se conciben de forma simultánea para obtener la máxima eficiencia en términos tanto funcionales como de sostenibilidad. Hemos iniciado la eliminación progresiva de los componentes no sostenibles (tintas, coadyuvantes de impresión y otros materiales) y damos preferencia al uso de materiales de embalaje homogéneos, más fáciles de reciclar.
Barilla es el mayor transformador de trigo duro del mundo. Se utilizan más de 1.400.000 toneladas para producir nuestra pasta. Con el fin de garantizar la misma calidad, el sabor y la firmeza de la pasta Barilla en todo el mundo, no se puede utilizar una única variedad de trigo, un producto natural, sujeto a cambios significativos de un campo a otro. Es necesario realizar mezclas para poder proporcionar siempre el mismo nivel de proteínas que proporcionan a la pasta el sabor y la consistencia «al dente» Barilla, reconocida en todo el mundo. Según estas directrices, Barilla intenta adquirir en lo posible el trigo en los mismos países en los que produce la propia pasta. El trigo importado del extranjero por Barilla es siempre trigo de alta calidad, adquirido a menudo a un precio mucho más alto del que podría encontrarse en Italia. Desde siempre, Barilla invierte grandes recursos en investigación, selección y control para todas sus materias primas y a lo largo de todas las fases de producción. El trigo duro ocupa un lugar especial entre las materias primas, porque un trigo duro con proteínas de alta calidad es fundamental para garantizar la consistencia de la pasta al dente. Es por ello que Barilla hace años que trabaja en la investigación del trigo duro, ya sea en la fase de desarrollo de la variedad como en la fase de cultivo y adquisición.
La calidad de la pasta depende en gran medida del tipo de trigo utilizado y del proceso de fabricación. Barilla utiliza una mezcla del mejor trigo para producir la semolina con la que se hace nuestra pasta. Los innovadores procesos y métodos de molido de Barilla garantizan la gran calidad y las excelentes propiedades de cocinado de nuestra pasta.
El trigo es trigo duro que, al molerse, produce una semolina de gran calidad. Es de gran calidad porque la semolina tiene proteínas que contienen unas cantidades de gluten elevadas. Gracias a estos atributos, junto con la estructura compacta de la semolina, la pasta Barilla mantiene al cocinarla su consistencia, su delicioso sabor y su textura al dente.
Un plato de pasta puede considerarse un plato completo si, tal como sucede a menudo, constituye la base de un condimento hecho con verduras, carne, pescado o queso. En este caso, el aporte nutricional es equilibrado, sobre todo de hidratos de carbono por parte de la pasta y de proteínas, grasas, fibra o sales minerales por parte del resto de elementos. Si utilizamos la pasta condimentada de forma sencilla, por ejemplo con un poco de salsa de tomate, se trata efectivamente de un plato muy ligero.
Cocinar
Los tiempos de cocción variarán en función del producto pero, por lo general, van de 5-12 min.
1) Llene de agua una olla grande y alta y póngala a fuego fuerte.
2) Cuando el agua empiece a hervir, añada la sal (7gramos por litro de agua). Una vez se haya disuelto la sal y el agua esté realmente hirviendo, añada la pasta y remueva con frecuencia durante los primeros dos minutos y, a continuación, cada cierto tiempo hasta el final del proceso de cocción (ver tiempo de cocción indicado en el paquete) . Después de colar la pasta, pruébela para comprobar si está cocida a su gusto.
3) Si la pasta está al dente, deberá notar una ligera resistencia al morderla o cortarla con un tenedor y presentar también una fina vena de color blanco en el centro.
Si prefiere que la pasta quede un poco más blanda, siga cociéndola durante 1-2 minutos.
Para cocer pasta, 85 g de pasta seca por persona es una buena regla general. ¿Cuánto son 85 g de pasta seca? Depende de la forma. Utilice las útiles tablas de este enlace para saber en todo momento cuál es la ración de pasta perfecta.
https://www.barilla.com/en-us/help/measuring-pasta
Al contrario de lo que piensa mucha gente, añadir aceite al agua no beneficia a la pasta. Solo hará que esté más escurridiza, lo que significa que la salsa que ha preparado con tanto cariño no se mezclará bien.
Utilice siempre una gran cantidad de agua para cocer la pasta (al menos 1 l de agua por cada 100 g de pasta aprox.). Asegúrese de utilizar una olla suficientemente grande para que la pasta tenga el espacio necesario para cocerse bien. El procedimiento habitual para cocer pasta consiste en llevar a ebullición unos 5,5-7,5 l de agua; añadir sal, añadir la pasta y cocerla de acuerdo con las indicaciones del envase.
No añada aceite al agua de la cocción. Al contrario de lo que piensa mucha gente, añadir aceite al agua no beneficia a la pasta. Solo hará que esté más escurridiza, lo que significa que la salsa que ha preparado con tanto cariño no se mezclará bien.